"El metro cuadrado más caro de una oficina es el que se paga pero no se utiliza."

// Miguel Marrero // www.axbusiness.com

Crowdfunding para el emprendimiento

CrowfundingEn los últimos años han surgido varios espacios en los cuales los emprendedores pueden lograr que sus proyectos de negocio sean financiados no por entidades, sino por personas. Es el conocido crowdfunding o financiación colectiva, que tiene como objetivo compartir la financiación de un proyecto entre aquellas personas que deseen apoyarlo. Actualmente, se constituye como alternativa a la banca tradicional para el acceso a los recursos financieros necesarios para llevar a cabo un proyecto de negocio.

¿Pero, cómo funciona realmente el crowdfunding?

El emprendedor envía el proyecto a la plataforma de crowdfunding especificando en qué consiste el proyecto, cuánta financiación necesita, en qué plazo de tiempo y qué ofrece como recompensa a sus inversores. La plataforma de crowdfunding decide si publica o no el proyecto. Una vez aceptado, el proyecto será visible en la plataforma durante un tiempo determinado, proporcionándole ésta la máxima difusión. Al finalizar el plazo, si se ha conseguido la recaudación fijada, se financia el proyecto.

Existen plataformas de crowdfunding dedicadas a campos concretos, como la tecnología, salud, cultura, etc., como por ejemplo:

Capital Cell, plataforma para proyectos del sector de la salud y la biotecnología en España.
Filmarket Hub, ofrece el servicio de matching (hacer equipo) entre la industria audiovisual y la financiación privada nacional e internacional para largometrajes, documentales o series de televisión.
Kickstarter, una de las más importantes del mundo, que da cabida a proyectos de todos los sectores, opera en EEUU, Reino Unido, Austalia, Canadá, Dinamarca, Irlanda, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y España.
Precipita, crowdfunding para proyectos científicos, creada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Syndesimentors, ayuda a los proyectos innovadores y/o tecnológicos (en especial a los enfocado a innovación energética y tecnológica, TIC’s, lifescience y planificación estratégica y financiera) a buscar inversión.
Goteo, financiación colectiva (aportaciones monetarias) y colaboración distribuida (servicios, infraestructuras, microtareas) para proyectos que además de ofrecer recompensas individuales generen retornos colectivos.

Además, existen plataformas como Crowdacy, un medio digital especializado en crowdfunding y crowdsourcing con información de alta calidad y contenidos en castellano. Tienen información tanto para preparar una campaña como para estar enterado de las últimas novedades o informarse del sector.

A continuación os proponemos algunos ejemplos de proyectos muy interesantes:

1. Un entrenador personal con AI (Inteligencia Artificial)

Se llama Vi y es un entrenador personal que vive en unos auriculares con sensores. Según lo presentan sus autores, Life Beam, este entrenador va aprendiendo sobre ti con cada sesión de ejercicio, y así va modificando tus rutinas para que consigas mejores resultados poco a poco como si entrenases con un monitor dedicado a ti en exclusiva. Además, reproduce tu música favorita y se puede conectar con tu ‘smartphone’.

Esta campaña finalizó en junio de 2016, y recaudó 1.688.179 dólares, superando ampliamente los 100.000 dólares que pedía para financiarse.

2. Musicoterapia para niños hospitalizados.

En la planta de Cardiología Pediátrica del hospital Gregorio Marañón, muchos pequeños pacientes pasan días, semanas y hasta meses, a veces en situaciones críticas y con limitaciones de movilidad. Para hacerles la estancia más llevadera y ayudarles a recuperar la salud y la sonrisa, MUSA (unión de música y salud) acude a sus habitaciones para realizar actividades musicales con los niños.

Para costear estas actividades y poder dedicarse a ellas, MUSA recauda fondos por ‘crodfunding’. Todavía están lejos de su objetivo, pero hay tiempo para ayudarles. Échale un vistazo.

3. Un traductor en tu oreja.

Una unión de ‘wearable’ (o ‘hearable’) y traducción automática. Se llama Pilot y, si cumple con lo que prometen sus autores, Waverly Labs, este pequeño dispositivo que se coloca en la oreja, es capaz de traducir sobre la marcha lo que te está diciendo tu interlocutor en otro idioma de forma que podáis mantener una conversación razonablemente fluida a pesar de que no habléis la misma lengua.

El pack completo de Pilot incluye dos auriculares (el segundo para oír música o para prestárselo a la persona con la que conversas) y una aplicación para fijar en qué idioma te están hablando (para empezar, en mayo de 2017, estarán disponibles inglés, español, francés italiano y portugués, y otras se irán incorporando más tarde) y también para guardar frases y así recordarlas más tarde. Además, se puede utilizar el altavoz del teléfono para emitir la traducción de lo que dices a varias personas si eso es lo que quieres.

4. Un anillo/botón del pánico.

Nimb parece un simple anillo, algo vistoso pero discreto (en dos colores, blanco y negro). Pero en su parte interna incorpora un botón del pánico que permite enviar una alerta a los contactos añadidos a partir de la ‘app’ asociada: un amigo, la policía, tu familia o cualquiera que se encuentre cerca de ti y tenga la aplicación de Nimb instalada.

Está pensado para desastres naturales, para personas con problemas de salud que puedan sufrir ataques de algún tipo de manera inesperada o para cualquiera que tema sentirse en situaciones de riesgo para su seguridad. El anillo vibra para que el usuario sepa que ha lanzado un mensaje de alerta, y también si dos anillos se interconectan y uno de ellos da esa señal. Han superado con creces el dinero que pensaban recaudar, pero aún estás a tiempo de unirte a la campaña.

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